El pádel es un deporte de raqueta explosivo e intermitente, jugado muchas veces al aire libre y con calor. La investigación específica sobre pádel todavía es escasa comparada con otros deportes — así que la mayoría de recomendaciones serias se apoyan en la evidencia de deportes con un perfil de esfuerzo similar, como el tenis.
Con esa base, lo que sí tiene respaldo sólido: creatina monohidrato (3-5g al día, sin necesidad de fase de carga) para la potencia en los golpes explosivos y la recuperación entre puntos; cafeína (3-6mg/kg de peso, unos 45-60 minutos antes del partido) para el estado de alerta; y en partidos largos —una hora y media es habitual— entre 30 y 60g de carbohidratos por hora si el ritmo o el calor lo piden.
El calor es el gran condicionante en pádel, con tantas pistas exteriores. Reponer sodio y líquidos importa tanto o más que cualquier suplemento de "rendimiento". Y antes de gastar en algo que se venda como "específico para pádel", conviene saber que la base —creatina, cafeína, hidratación con electrolitos, proteína suficiente— ya cubre la mayor parte del beneficio real que existe.